El paramotor es una especialidad de vuelo joven, para ello necesitamos un parapente y un motor dotado con hélice, que nos propulse hacia delante. El parapente se encarga de la sustentación y el motor la mantiene durante el vuelo. Es capaz de hacernos despegar desde un terreno llano en escasos cincuenta metros, de realizar vuelos acrobáticos y de espectáculo con una completa fiabilidad en sus resultados y de aterrizar en los sitios más reducidos sin necesidad de pistas preparadas. Las aplicaciones del paramotor a la comunicación, nos aportan valores añadidos:
1. Respecto a las formas clásicas de publicidad (vallas publicitarias, avioneta con cartel) Volando hasta 150 mts. de altura tenemos una cobertura de visibilidad incomparable. Con velas (la tela del parapente) personalizadas con tu nombre de marca o eslogan, creamos soportes publicitarios; consiguiendo presencia ahí dónde más te interesa.
2. Además, ofrece la posibilidad de ser incluido en un espectáculo, bien como soporte escénico o como parte integrante,
siempre y cuando sea al aire libre, no teniendo que ser dicho
espectáculo exclusivamente aéreo.
Posibilidad de interacción con el publico. Utilización de accesorios de vuelo que nos permiten un margen amplísimo de
creatividad.
3. Con relación a la grabación de imágenes y fotografía aéreas, podemos obtener fotogramas que serian prácticamente imposibles de conseguir con otros medios.
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